TODO ES MENTE

 

SUTRA DEL CORAZON

sutra

SUTRA DEL CORAZON

Sutra del Corazón

(1.- Invocación)
 
¡Homenaje a la perfección de la sabiduría, lo bello, lo santo!
 
(2.- Preámbulo)
 
Avalokita, el Sagrado Señor y Bodhisattva, se internó en el profundo curso de la Sabiduría que todo lo trasciende. Mirando hacia abajo, desde lo alto, sólo contempló cinco montículos, y vio que, en sí mismos, estaban vacíos.
 
(3.- Dialéctica de la vacuidad. Primera etapa)
 
Aquí, ¡Oh! Sariputra, la forma es vacío y el vacío mismo es forma; el vacío no se diferencia de la forma, la forma no se diferencia del vacío; todo lo que es forma, es vacío; todo lo que es vacío, es forma; lo mismo es aplicable a los sentimientos, a las percepciones, a los impulsos y a la conciencia.
 
(4.- Dialéctica de la vacuidad. Segunda etapa)
 
Aquí, ¡Oh! Sariputra, todos los dharmas se caracterizan por el vacío; ni son producidos, ni detenidos, ni están mancillados, ni son inmaculados, ni son deficientes, ni completos.
 
(5.- Dialéctica de la vacuidad. Tercera etapa)
 
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputra, en el vacío no hay forma, ni sensación, ni percepción, ni impulso, ni conciencia; ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente; ni formas, ni sonidos, ni olores, ni sabores, ni cosas tangibles, ni objetos de la mente, ni elementos del órgano visual, y así sucesivamente hasta que llegamos a la ausencia de todo elemento de conciencia mental. No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia, y así sucesivamente, hasta que llegamos a la no existencia de decadencia ni muerte, ni extinción de la decadencia ni de la muerte. No hay sufrimiento, ni origen, ni cesación, ni camino; no hay cognición, ni logro, ni no-logro.
 
(6.- Corporización concreta y base práctica de la vacuidad)
 
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputra, el Bodhisattva, a causa de su estado de no-persecución de logros, y habiéndose confiado a la perfección de la sabiduría, vive sin pensamientos que lo envuelvan. Al no estar envuelto en pensamientos, nada le hace temblar, y superando toda preocupación, alcanza al fin el Nirvana.
 
(7.- Vacuidad plena y budeidad)
 
Todos los que aparecen como Budas en los tres períodos del tiempo, despiertan por completo a la excelsa, verdadera y perfecta Iluminación porque se han confiado a la perfección de la Sabiduría.
 
(8.- La enseñanza)
 
Por lo tanto, uno debería reconocer al Prajnaparamita como el gran sortilegio, la quintaesencia de la gran Sabiduría, el sortilegio supremo, el sortilegio inigualable que alivia todo sufrimiento, en verdad, porque ¿qué podría ir mal? Este sortilegio procede del Prajnaparamita y dice así: ¡Gate Gate Paragate Parasamgate Boddhi Swaha!*
 
 
*¡Más allá, más allá, más allá del todo, hasta la otra orilla, la orilla de la liberación. Alegría!
 
¡Gate Gate Paragate Parasamgate Boddhi Swaha! 
[social_share style=”circle” align=”horizontal” heading_align=”inline” text=”” heading=”” facebook=”1″ twitter=”1″ google_plus=”1″ linkedin=”1″ pinterest=”1″ link=”” /]

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *