EN MEDITACIÓN


¿Por qué es tan importante realizar las esculturas de Buddha en meditación?


Las esculturas e imágenes de Buddha son en sí una guía que muestran el camino a la iluminación y cada uno de sus símbolos señalan como has de situarte en tu práctica personal para dejar de sufrir. Siguen unas medidas y proporciones sagradas que responden a un canon originario de India de una antigüedad de más de 2600 años. Este ha pasado de maestro a discípulo hasta nuestros días y es una forma de que cualquier cultura, respete las proporciones del cuerpo de luz y las enseñanzas que contienen. Es una forma inseparable de abordar el camino hacia la liberación. Por eso cuando uno trabaja la imagen de Buddha, se está trabajando a si mismo. Cuando uno crea en la consciencia, también da esa consciencia al material y al resto de los seres que ven su obra.

En REFLEJO DE BUDDHA personalmente realizamos retiros con el maestro Andy Weber, para aprender los cánones y proporciones que nos sirven como práctica para nosotros mismos ya que durante unos días visualizamos y meditamos en cada deidad. Es decir, meditar, es nuestra practica personal de crecimiento espiritual, y por tanto somos los primeros usuarios de nuestras propias imágenes.

¡¡¡Qué todo este esfuerzo sea para el bien de todos los seres!!!

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COSAS A TENER EN CUENTA

  • Hacer una escultura de Buddha no es hacer una mera figura decorativa que puede quedar bien en el hogar.
  • Como en cualquier práctica budista, hay unas pautas a seguir que no se pueden saltar y que nos indican como tenemos que practicar en el antes, durante y después de la practica artística. Por esto es muy importante meditar tomando refugio en las tres joyas y luego con la mente meditativa y mientras se recita el mantra, uno va al taller dejando el ego fuera. Al final del día uno dedica los méritos a todos los seres sin excepción.
  • Como escultores tenemos la responsabilidad de que mucha gente se va a postrar ante nuestras thangkas y la van a usar como soporte de su propia práctica personal.
  • Si conservamos la atención meditativa en lo que hacemos, estamos seguros que nuestros Buddhas reflejaran más perfección evitando proyectar en ellas todas las imperfecciones de nuestro ego.
  • Como artistas budistas es imprescindible conocer y respetar las proporciones. De otra forma las esculturas no serían un soporte válido para meditar. Aunque eso implique mucho más esfuerzo en hacerlas.
  • También se trabaja la simetría, para que lado izquierdo y derecho de la mente, la sabiduría y el método, lo femenino y lo masculino, puedan estar equilibrados y por tanto dar armonía a nuestros clientes también.
  • Cuando se trabaja a partir de la cuadrícula tradicional, se trabaja con la parte racional de la mente y el resto de líneas que dibujan la figura, con la parte irracional. Esto también ayuda a trabajar el equilibrio del propio artista.
  • Queremos hacerlo de la forma más perfecta que podamos ya que un Buddha es un ser que ha alcanzado la perfección y las thangkas tienen un valor incalculable ya que en ellas están contenidas todas sus enseñanzas.
  • No queremos correr y hacer estas figuras a todo a la prisa por el mero beneficio económico.
  • Queremos aportar luz a este mundo y sus gentes.
  • Como todo en el budismo lo tenemos que comprobar primero en nosotros mismos para después poder darlo a los demás.
 

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